lunes, 11 de febrero de 2013

Stop Me If You Think that You’ve Heard This One Before


En Manchester el sol aparecía para engañar mejor a los dos visitantes desconfiados que se atrevieron a pasar 24 horas en uno de los lugares  más hostiles del norte de Inglaterra en enero. Casi un año después, la ruta a Salford para llegar a aquel sitio inmortalizado en el videoclip de Stop Me If You Think that You’ve Heard This One Before fue más amena, sin rodeos, sin perder dos horas por dar vueltas y estar a punto de llorar de impotencia como en mayo pasado. Esta vez, a pesar de un desliz inicial, se llegó casi directamente al tan célebre Salford Lads Club. Lo siguiente fue memorable y compartir unas Heineken calientes de pie en aquel suburbio de clase social baja con la andaluza con más glamour que se pueda encontrar uno significa mucho. Morrissey y Johnny Marr nos observaban. El malestar al penetrar en las calles de las manzanas de ladrillo rojo uniformes se volvió a sentir aunque Ana, al ser primeriza, lo sintió más. La indumentaria no daba lugar a dudas al ser chándales que podrían datar de principios de los años 90, los rostros eran inexpresivos o, más bien, fríos sobre todo las miradas que, de lo duras y secas que eran, penetrarían al que se las cruza. Quizás esas miradas reflejen un estado de ánimo; tal vez expresen las oportunidades que brinda el hecho de residir en ese lugar: oportunidades nulas. El resto fue frío de nuevo, mucho frío, un frío que penetraba la ropa y paralizaba la epidermis a pesar de la ingestión de una cantidad de alcohol más que razonable. Era el momento de regresar.

No hubo tiempo para visitar, como estaba planeado, al poeta maldito de Macclesfield. No hubo lugar a ir al 77 Barlton St donde tantas veces discutió con Debbie pero la quiso también hasta que el amor los separase y la cuerda del tendedero de la cocina se entrometiese. No hubo tiempo pero queda relegado a lo que será un tercer viaje a Manchester: Macclesfield, Burnage y otros suburbios nos esperan. No hubo tiempo pero sí hubo tiempo para pasar delante del Lesser Free Trade Hall en Quay St donde, un 4 de junio hace 36 años, unos jóvenes asistieron al primer concierto de los Sex Pistols en Man y, tras hablar en la acera al finalizar el evento, decidieron crear Warsaw que se convertiría en…

Por último, un binomio de mejicanos transeúntes se unieron al descubrimiento del gran Canal St o Gay Village de Manchester considerado como uno de los más alternativos en la cultura homosexual que alcanzó difusión al ser el escenario de muchas peripecias protagonizadas por una pandilla de chicos gays en la serie Queer As a Folk. Los Emilios vinieron, observaron y alucinaron en contacto con el despliegue de purpurina y pestañas postizas que acaparaban la noche de Canal St.

To be Coninued…

Para Ana, con todo el glamour



El agujero parecía haberse cerrado
Estaba curada
Estaba aliviado